«Hay quien compra un número porque dice que ha soñado que le toca»

OURENSE

Una de las referencias de la suerte que buscan cada día cientos de ourensanos está en el parque de san Lázaro. Desde allí, Segundo Álvarez reparte cada día ilusiones y, también de cuando en vez, algún premio. El más sonado fue hace once años cuando vendió un cupón que escondía de regalo 250 millones de las antiguas pesetas.

-¿Suele ser la gente muy supersticiosa con el número al que juega?

-Hay de todo. Tenemos clientes que busca combinaciones que tienen un significado especial para ellos o los que compran un número determinado porque dicen que han soñado que les tocaba. Tampoco faltan los que reconocen que les da igual y lo dejan a la elección de la máquina.

-Cada día hay más sorteos, ¿se nota la competencia?

-La verdad es que no. En la Once también hay muchas posibilidades para jugar. La gente sigue siendo fiel al diario, pero a partir del miércoles se decantan más por comprar el cuponazo. Cuanto más dinero se reparta en el sorteo más se animan.

-¿Usted suele probar suerte?

-Claro. Por ejemplo mi mujer juega siempre a números que terminen en 68. La verdad es que no solemos tener mucha suerte.

-¿Han cambiado mucho los juegos de azar con las nuevas tecnologías?

-La esencia es la misma pero se nota en cuestiones como que ahora se puede hacer el número por ordenador.