Desenterrando el pasado

Ruth Nóvoa ruth.novoa@lavoz.es

OURENSE

El Museo Arqueolóxico está excavando en las aptitudes de los niños ourensanos y descubriendo vocaciones. Ayer empezó la segunda edición del taller de arqueología que organiza la institución y al que asisten niños de entre 6 y 12 años. A pesar de que cuando visitamos a los participantes apenas llevaban una hora armados de paletín y paleta, todos estaban entusiasmados con eso de sacudirle el polvo al pasado. Iago, Milagros, Antonio, Macarena, Ángela, Clara, Mabel y Camila forman el equipo de pequeños arqueólogos.

La encargada de conseguir que la arqueología se convierta en una aventura es Begoña Garrido, la monitora. Asegura que los chavales no sólo se divierten sino que aprenden un montón. Los comentarios de los pequeños certifican sus palabras. Ángela, cuando descubre semillas de centeno en la tumba prehistórica que está excavando, exclama convencida: «Esto es lo que comían los antiguos». Son los responsables del museo, dirigido por Francisco Fariña, los que se encargan de preparar los yacimientos en los que los niños trabajan. Además de la tumba prehistórica hay una medieval y un yacimiento con estratos de la época contemporánea, la moderna y la romana. El taller tiene esta parte práctica y una teórica, en la que reciben charlas de arqueólogos, restauradores o profesionales del propio museo. Y en la última jornada ellos mismos ejercerán de conferenciantes explicando sus descubrimientos. Ayer reconocían que nunca se habían planteado ser arqueólogos aunque algunos, como Antonio, le tenían ganas. Iago, por su parte, se lo pensará cuando le pregunten: ¿Qué quieres ser de mayor?