Una puerta hacia el futuro

Ruth Sousa OURENSE

OURENSE

MARÍA MIGUÉLEZ

Crónica | Formación en la cárcel de Pereiro de Aguiar Las reclusas se formaron en un curso de atención a dependientes

21 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Es un tópico moderno y bienintencionado eso de que la cárcel es el medio para la reinserción. La realidad, en la mayor parte de los casos, está muy alejada de este dicho, pero ayer en Ourense se dio un paso más hacia su realización. Diecisiete reclusas del centro de Pereiro recogieron este jueves de manos del delegado de Igualdade en Ourense, Francisco Ferreiro, de la subdirectora del penal, Lorena del Pozo y de la directora de Cimo, Yolanda Rivero, los diplomas que las acreditan como cuidadoras de personas dependientes. Tras doscientas horas de clase estas mujeres, cada una con su peculiar historia a cuestas, consiguieron, algunas por primera vez, un título oficial y una formación homologada que, como una de ellas explicaba «es una puerta hacia el futuro». Ellas saben mucho de puertas, pero sobre todo de las que se cierran. Haber pasado por la cárcel ensucia, y mucho, un currículum en muchos casos inexistente. Así, las ganas de salir adelante y de tener la misma vida que los demás tropiezan contra el rechazo y el miedo de una sociedad de la que pocas veces han formado parte. Cimo inició este curso casi como un experimento y con el apoyo del Servicio Galego de Igualdade. Y su tarea no termina aquí, ya que una vez en la calle, las alumnas pueden recibir orientación en la oenegé. El título que acaban de conseguir es de los más demandados gracias a la nueva Ley de Dependencia. «Hoy en día la población es cada vez mayor y hay mucha gente que nos necesita», decía una de las alumnas mientras otra compañera, mirando al futuro, afirmaba que «los cursos sirven para, cuando salgamos en libertad, tener algo que aportar a la hora de conseguir un puesto de trabajo». Pasar por la cárcel es una experiencia dura como pocas y que debe servir para que uno se replantee el futuro, pero también para tener la oportunidad que jamás se tuvo o una segunda si no se supo aprovechar la primera. Los cursos, la formación, el apoyo psicológico son claves fundamentales para que, realmente, se pueda hablar de reinserción. Por parte de la prisión, Lorena del Pozo dijo que el curso «ha sido una experiencia muy positiva». «No todo el mundo mira la prisión de manera positiva. La privación de liberad es negativa, pero dentro de eso siempre hay que sacar algo positivo», decía una de las reclusas. Ojalá que las puertas, esta vez, no se les cierren.