El vuelo libre del azor

Jesús Manuel García OURENSE

OURENSE

MARÍA MIGUÉLEZ

Crónica | Suelta de un ave rapaz en O Carballiño Miembros del Centro de Recuperación de Aves de O Rodicio soltaron un ejemplar en presencia de alumnos del colegio Vila do Arenteiro culminando una jornada ecológica

08 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace un tiempo fue entregado en O Rodicio un ejemplar de azor, de un año de edad. Estaba deshidratado y había sido hallado en mal estado en O Carballiño. El ave fue debidamente tratada, sanó y ayer volvió a señorear la naturaleza en el lugar donde fue encontrado sin fuerzas. Responsables del Centro de Recuperación de Aves Salvaxes de O Rodicio acudieron el colegio Vila do Arenteiro a explicar su trabajo a los alumnos de primero y segundo de ESO. Vieron diapositivas para entender la diferencia entre aves rapaces. Y tras la charla, en el patio, abrieron la jaula portátil y dejaron libre al animal. Fue un momento de expectación por parte de todos. Los escolares miraban con ojos como platos maravillándose del vuelo. El azor enseguida cambió de rumbo yendo directo hacia la zona de carballos en la que se adentró. «Chegaranos deshidratado, puxémoslle un catéter e recuperámolo. Foi pasando fases sucesivas por unha falcoeira pequena de rehabilitación, onde temos que comprobar que come por el mesmo, despois pasa a unha cámara máis ampla onde fai os primeiros voos e logo metémolo nunha cámara aínda máis grande onde probamos se caza, se come e se voa perfectamente», dice el veterinario José Manuel Lorenzo. El lugar para la suelta fue idónea al ser zona boscosa. «En canto o soltamos xa virou ata a zona de bosque». El azor lleva una anilla identificativa. Todos sus datos están archivados. Si alguien lo recoge comunica los datos de la anilla a la Sociedad Española de Ornitología. En O Rodicio no sólo entran aves. Ahora tiene 25 ejemplares en fase de recuperación y no sólo hay aves. Tienen un corzo de corta edad que lo alimentan con biberón, hay dos cerdos, jabalíes, zorros y en reptiles ahora quedan algunas tortugas. «A nosa filosofía é recoller o animal, coidalo e en canto reúne as condicións para vivir por el mesmo, deixámolo en liberdade no seu medio», señala Lorenzo. Estas jornadas se repiten con cierta frecuencia por toda la provincia. «É moi grato ver que un animal se recupera, que pode voltar ó seu hábitat natural», manifiesta Pablo Lorenzo un escolar maravillado por la naturaleza y que conoce bien la actividad del centro de O Rodicio donde dice que hay dos cerdos. «A un chámanlle Xan e o outro Perillán», apunta el joven.