Escultores aragoneses

JERÓNIMO MARTEL

OURENSE

EL ARTE EN OURENSE | O |

11 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

EN EL Centro Cultural de la Diputación y hasta el día 29, Ibercaja expone bajo el título El volumen apropiado esculturas de los aragoneses Pablo Gargallo (1881-1934), García Condoy (1888-1936), Ramón Acín (1900-1953) y Pablo Serrano (1908-1985). Como se puede ver, el orden de cita de estos artistas está dado por su antigüedad en el tiempo. Y mantienen una alta calidad artística todos, sin ninguna duda. Pero los dos Pablos, Gargallo y Serrano, se llevan entre ellos la palma, con mucha diferencia. El díptico mensual de actos del Centro anuncia así el contenido de la muestra: «Catro artistas aragoneses ós que non só une a súa orixe, senón que, distanciados por las súas circunstancias vitais ou biográficas, acaban demostrando una misma preocupación polo significado da volumetría ou un acercamento á abstracción como modelo e camiño hacia un diálogo entre a luz, o ritmo, a materia espìda de artificio ou condicionamentos estilísticos». Todos estos escultores aragoneses están inscritos en las vanguardias, pero lo está sobre todo el gran Gargallo, que empezó modernista, recibió luego el influjo del arte negro-africano ( Máscara con mechón , 1907) y por fin decantó en cubista ( Retrato de Ángel Soto , 1922). El crítico Juan Antonio Gaya Nuño le llamó artista insigne «por haber devuelto el arte de la escultura a la vieja artesanía del hierro» y «haber dado al cubismo su expresión tridimensional». Así -dice el crítico- «había renovado del modo más enérgico los supuestos conceptivos, formales y técnicos de la escultura europea, en proporciones tan sólo comparables a las dictadas por Brancusi». Sus obras más cotizadas son Gran Profeta (bronce, 1933, Museo Reina Sofía) y Gran bailarina (hierro, 1929, Museo de Arte Moderno de Barcelona). A su vez, ese otro grande de la escultura que ha sido el artista Pablo Serrano cofundó el famoso grupo artístico español denominado El Paso y se mantuvo a caballo entre el constructivismo y la abstracción. Tiene también obra en el Reina Sofía: Guitarra número 7 (piedra, 1984) y Hierro y piedra (hierro forjado, 1956).