La visita de Garzón

ANTÓN FEITO

OURENSE

O FIADEIRO | O |

31 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

NO salían de su asombro los vecinos que al filo de las diez de la noche del viernes estaban en los aledaños de la cafetería Cortegada de la villa de idéntico nombre. Allí, sin toga y con la llaneza típica de un hombre llano, estaba el mismísimo Baltasar Garzón, el que había salido en todos los telediarios del día por haber prohibido el primer acto de la formación Abertzale Sozialisten Batasuna. Pronto se dieron cuenta de lo que sucedía. El famoso juez se había escapado de la vorágine capitalina para refugiarse en Cortegada con un grupo de amigos liderado por Avelino de Francisco, el comisario jefe de Ourense y ex de Galicia y Cantabria, que de ahí viene la magnífica relación. Éste, un enamorado del pueblo que le vio nacer, no desaprovechó la oportunidad de posibilitarle a Garzón una feliz velada regada por los excelentes caldos de O Ribeiro. Además del contacto humano y amistoso, la presencia del juez sirvió también para poner de manifiesto el valor añadido que Avelino de Francisco, a punto de presentarse como candidato a la alcaldía de Cortegada, le reportará al municipio en el caso de que sus vecinos pongan en él su confianza.