Salud | Marcapasos controlados por internet
13 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Es como quien lleva un espía en las entrañas. Pegadito al corazón, un artilugio de apenas 30 gramos y tamaño poco mayor que la esfera de un reloj de pulsera, no sólo reordena el ritmo cardíaco perdido sino que informa de todos y cada uno de los movimientos de quien lo porta. Es un nuevo sistema de marcapasos que el Complexo Hospitalario de Ourense ha comenzado a instalar este año. Avanzada tecnología alemana que parece pensada para Galicia. El equipo que coordina Antonio Garrido Valenzuela en la unidad de cuidados intensivos del hospital ourensano ha dado el primer paso en la sanidad pública gallega y presume ya de cuatro aparatos implantados desde enero. Son marcapasos como los tradicionales pero con algunos detalles diferenciadores. Una diminuta antena envía señales a un terminal con aspecto de teléfono móvil que el paciente debe tener a una distancia no superior a 2 metros. A través de frecuencias secretas de uso sanitario, esa información llega, encriptada, a un centro receptor en Alemania. Desde aquí y tras un proceso de lectura de los mensajes en clave, los datos del marcapasos son recibidos, vía internet, en la unidad de cuidados intensivos del Complexo Hospitalario de Ourense. Cada día, los médicos comprueban la evolución del paciente sin que éste tenga que desplazarse a ninguna consulta. Directamente del corazón al hospital. Esa característica de instantaneidad es perfecta para una geografía física y humana como la gallega, explica el doctor Garrido Valenzuela: «A veces recibimos en consulta a un paciente que viene del otro extremo de la provincia y que, pese a sus años, ha tenido que levantarse a las 4 de la madrugada para llegar al hospital. Esa revisión rutinaria que le obliga a un desplazamiento de esas características se puede sustituir, sin ningún problema, por este control de los nuevos marcapasos». Es ideal también para personas con problemas de movilidad y para solucionar dudas que se les plantean a los médicos de cabecera ante un paciente con marcapasos que llega a la consulta de primaria con cualquier síntoma que podría estar relacionado con el corazón. Una simple llamada es suficiente para determinar si todo está en orden En situación de normalidad, este peculiar teléfono del corazón evita desplazamientos y consultas innecesarias. En caso de que se produzcan irregularidades en la marcha cardíaca, las anomalías quedan reflejadas en el sistema, aunque el paciente no esté junto al receptor, y el médico recibe un fax, un correo electrónico y un SMS informándolo del problema. Es el Gran Hermano del corazón.