DIAGONAL | O |

16 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

EN ESTA larga larguísima campaña electoral en la que nos encontramos y que aconseja, por decirlo de un modo suave, tomar con ciertas reservas cuanto haga o diga cualquier persona con significación política, el uso y destino del edificio que durante tantos años fue sede de la escuela de capacitación agraria, en Regueirofozado, da pie al enésimo disparate. El presidente de la Diputación sabe que está vacío y, ágil como casi siempre ha sido, lo ofrece como alternativa para el comité antisida, una solución que le permite desviar la atención y ganar tiempo. Pero, lo que son las cosas, desde Sanidade dicen que no es posible, pues el edificio ya es suyo, que para eso se lo cedió, digamos que al parecer , la institución provincial. Resulta espectacular, aunque al caso se le aplique como atenuante el hecho electoral mismo, que, ya se sabe, ampara cualquier exceso. ¿O es que nadie recuerda la promesa del gran parque urbano en la misma finca de la Diputación, la que va desde Regueirofozado hasta Mariñamansa? Comprenda el lector que uno no tiene a mano la documentación necesaria para saber quien tiene razón en este nuevo pin pan pun, pero lo que parece fuera de duda es que alguien se ha columpiado. O quien juega con lo que no es suyo, o quien censura la propuesta al considerar que el inmueble ya no es de aquél que lo ofrece. Aunque también puede ocurrir que no sepan de qué hablan unos y otros, pues, a fin de cuentas, la corporación provincial aprobó en noviembre el cierre de esta misma escuela, que en los dictámenes y acuerdos aparece localizada en Rairo. A ver si va a resultar que son menos rigurosos de lo que parece, hablan de otro edificio y empezaron a discutir por pura rutina. Que es que son así, tan fáciles ellos, para el verbo y para la pelea. Y todo, qué lástima, por el vano afán de templar gaitas y querer pasar de puntillas, sin mojarse ni la ropa interior.