14 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.
UN CONCURSO de ideas es lo que, aprovechando las elecciones y la congoja del cambio climático, se podía convocar para decidir el mejor aprovechamiento de un espacio que en gran medida se sostiene con dinerito que sale de las arcas de la administración pública. O sea, que lo financiamos entre todos. Y si nieve no rima con rentabilidad económica, ni con el calentamiento del planeta ni con la subida de las temperaturas, habrá que poner remedio y dejar las tiritas de una vez.