Culpa de todos

OURENSE

JÓVENES, Policía Local y vecinos. En la relación de agentes que confluyen en las celebraciones del botellón faltan dos: padres y vendedores. Mientras los vecinos protestan por el ruido, la Policía Local por los desperfectos y los jóvenes por la falta de espacio y precio de las bebidas, en más de un establecimiento de 24 horas o gasolinera de la ciudad se ve como cada fin de semana decenas de jóvenes se surten, sin que nadie haga nada. Muchos padres, mientras, miran para otro lado.