CANTONES | O |
25 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.ELLOS deberían estar siempre en un segundo plano. Ellos deberían buscar soluciones y no generar problemas. Ellos deberían trabajar para nosotros y no vivir de nosotros. Ellos, en definitiva, están equivocados. Las guerras políticas, de siglas y de partidos, protagonizan la mayoría de las noticias del día. Sacan pecho para descalificarse, llevarse la contraria o hacer enrojecer al contrario y se olvidan de lo importante. Dejan atrás su responsabilidad para con quienes les buscaron sus puestos de trabajo. Para sus, en definitiva, clientes. Que si el emplazamiento de la depuradora dependerá del calendario de uno. No para que cuadre sino para todo lo contario, para darle en las narices y hacerlo a deshora. Que si uno dice que espera a que la Xunta cumpla su promesa de apoyo al plan estratégico para que se cumpla, sin que piense que él mismo tiene también la responsabilidad de llevarlo a cabo. Que si los vecinos buscan el apoyo de los políticos para llevar a cabo sus proyectos, cuando se supone que son estos últimos los que tienen la obligación de hacer las cosas sin que se les pida de favor. Que si un grupo político pide mejoras en las vías provinciales, cuando no debería pedirlas sino exigirlas. Que soliciten a una alcaldesa que explique en donde se encuentra un dinero público, cuando se supone que el agua debería ser tan clara cristalina como para no tener que dudar siquiera. Y todo esto se acrecienta cuando se acercan las elecciones, sean del carácter que sean. Por eso es mejor mirar a partir de ahora las cosas con distancia, analizarlas y quedarse con lo esencial, porque habrá mucha paja que no deje ver lo realmente importante. Mientras ellos se pierden entre las palabras nosotros debemos salir adelante. No debemos olvidar que son ellos los que nos deben dar y no pedir.