La sanidad

ANTONIO NESPEREIRA

OURENSE

AL MARGEN | O |

22 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

LA situación por la que atraviesa la sanidad pública es un titular recurrente estos días. Y no lo es porque la plataforma creada hace casi dos años haya enmudecido como si la situación fuese hoy infinitamente mejor al momento en el que nació. Tampoco lo es porque resulte llamativo que algún cargo colegial del colectivo médico dé todo por bien hecho ahora cuando en gobiernos pretéritos afeaba la conducta a los gestores del Sergas. Ni siquiera lo es porque los que prometían en la campaña de las elecciones autonómicas abrir los quirófanos las 24 horas del día si llegaban al gobierno miran ahora para otro lado. Sigue siendo noticia porque hay hechos o causas estructurales que no debemos dejar pasar. Este periódico informaba el domingo de que las urgencias de los hospitales públicos viven su vía crucis los lunes y martes. ¿Qué pasa el fin de semana? ¿Mitiga nuestra patología el asueto del sábado y el domingo? ¿Aplazamos la visita al galeno para no perdernos el partido televisado? O, por el contrario, ¿hacemos un uso indebido de las urgencias? Si es así, ¿qué hace la administración para promover una buena educación sanitaria? ¿Por qué no se fía el enfermo de los centros de salud o de los Puntos de Atención Continuada? Sabemos también, porque así lo reconoce el Sergas, que no hay especialistas. ¿Por qué las facultades restringen el acceso a la titulación de medicina? ¿Acaso no saben que después de la licenciatura queda todavía la especialidad? Si esta última variable se perpetúa, no tendremos nuevos profesionales hasta dentro de diez años, si vivimos para contarlo.