Un ejemplo para todos

OURENSE

CANTONES | O |

15 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

ERAN casi doscientos los deportistas que se dieron cita el domingo en el Paco Paz. Doscientas personas con una meta común, sentimientos similares y con personalidades distintas. Special Olympics organizó en la capital la final de fútbol sala de la liga. Un encuentro en el que el esfuerzo y el tesón eran lo más importante, aunque todos los equipos buscaban -como debe ser en cualquier competición- la victoria. En las gradas pocas personas contemplaron el espectáculo. Era el momento de acompañarlos, de estar con ellos y de mostrarles su apoyo. Pero los ourensanos no respondieron. Ni siquiera los que, aunque fuera por interés personal deberían. Aquellos que de alguna y otra manera están relacionados con los deportistas. Aunque algunos sí que estuvieron, los menos. Y también los políticos, algunos solamente. Aplauso aparte merecen los voluntarios. Demostraron qué significa hacer las cosas de corazón. Daba envidia ver cómo trataban a los deportistas: con paciencia, sin perder el sentido del humor (siempre con una sonrisa) y totalmente entregados. Merecen el reconocimiento de todos. Siempre buscando el segundo plano, al servicio de los demás. El voluntariado es sin lugar a dudas uno de los ejes básicos en la calidad de vida de muchas personas. Ellos dan respuesta a sus necesidades básicas - por consiguiente a la de todos- a aquellas a las que las administraciones públicas no llegan. Y no piden nada a cambio. Increíble pero cierto. Existe el voluntariado y debe ser mimado, cuidado y respetado, porque su función es insustituible. Special Olympics regresará a la ciudad en alguna que otra ocasión y sería entonces un buen momento para acercarse hasta ellos, conocer qué es lo que hacen y disfrutar juntos de sus actividades. Convertirse aunque sea por un día en voluntario.