FUNCIONAMIENTO
13 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.El servicio de Teleasistencia se sufraga con las aportaciones de todos los españoles a la casilla correspondiente de la declaración de la renta. Sin embargo el coste del servicio para los usuarios no es unitario, sino que depende de los ingresos del usuario «y en muchos casos es cero, por que no alcanzan el mínimo establecido», aclara María José Míguez. Esta declaración de ingresos es uno de los requisitos que para el solicitante, así como los justificantes médicos que acrediten su estado de salud. Este segundo apartado es esencial para descartar que no se encuentra en alguno de los supuestos en los que no se autoriza el servicio «simple y llanamente porque no podrían utilizarlo y no les serviría para nada». Esos casos son las personas con demencia, alzhéimer o los sordomudos. El sistema de teleasistencia se activa mediante un pequeño accesorio con un botón que el usuario debe pulsar en caso de necesitar cualquier tipo de ayuda. Desde el control central se realiza una llamada al domicilio para comprobar qué ocurre -en caso de que no conteste al teléfono se avisa a la persona de contacto más cercana para que compruebe personalmente la situación- y movilizar todos los recursos necesarios para la emergencia o la necesidad planteada. El usuario puede también cesar temporalmente en el servicio por viajes, vacaciones o estancias de familiares en el domicilio.