Crónica | La Navidad llega a los juzgados Hasta un pequeño monte calcinado por un incendio forestal han simulado los funcionarios del Juzgado de lo Social 3 de la capital ourensana en su belén navideño
15 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?s uno de los referentes en la Navidad de los juzgados ourensanos pero este año los funcionarios del Juzgado de lo Social número tres de la capital ourensana han querido dar, si cabe, un enfoque mucho más actual y -valga la redundancia- social, a su pequeña obra de arte. Tanto es así que han convertido lo que para muchos es tan sólo un referente religioso en un pequeño reflejo de la sociedad actual, con sus desgracias incluidas. «Se nos ocurrió que, dada la catástrofe que causaron los incendios en Galicia durante el pasado verano, debíamos hacer referencia a ello en el belén, a ver si así no vuelve a ocurrir», explicaba ayer Manuel, uno de los funcionarios implicado en esta tarea. Dicho y hecho. Una compañera, a la que no costó mucho encontrar algún monte quemado en los alrededores de la ciudad, fue la que se encargó de coger la tierra calcinada, junto con pequeños arbustos y piedras, para aportar mayor realidad. Y así se consiguió puesto que a la pequeña parcela que forma parte del belén hasta le han puesto señales de peligro por incendio, sin olvidarse de su propietario, una pequeña figura hecha a mano por otra compañera, que observa asombrado los devastadores efectos del fuego sobre su pequeño terreno. Más de uno, al verlo, podría seguramente sentirse identificado. Pero no todo son «malos rollos» en este belén en el que abundan también las notas de humor, relacionadas con asuntos muy de actualidad. Así entre los personajes de la representación se encuentran dos agentes de la Guardia Civil dispuestos para realizar controles de alcoholemia -e incoar las correspondientes denuncias en caso de que haya positivos- a los conductores de camellos que se dirigen a Belén. Adaptaciones Una Ciudad de la Justicia a tamaño reducido y adaptada a la época, que incluye un Colegio de Abogados de Galilea y una pequeña sala de vistas en la que el dudoso defensor de los acusados se llama siempre Judas, forman parte también de un belén que ya es visita obligada dentro del Pazo de Xustiza de Ourense. Quienes acudan a verlo pueden aparcar sus camellos en la zona reservada. Es gratis.