21 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.
Una de las pilas bautismales más espectaculares que quedan en la diócesis, y todavía en uso con carácter anual, es la de la catedral, situada en la capilla de San Juan. Es la capilla bautismal por excelencia del primer templo de la diócesis y se usa de forma especial para bautizar a algún bebé o adulto con el agua bendecida en la solemnidad de la Vigilia Pascual. El obispo y los elegidos entran en esa capilla donde se desarrolla la ceremonia alrededor de esta pila ricamente decorada con ornamentación gallonada.