Reportaje | La partera de Abavides cumplió 100 años
12 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Una vecina de la localidad de Abavides, en el municipio de Trasmiras, Virginia Camino Prieto, cumplió ayer cien años. Fue homenajeada por familiares y amigos en la residencia de los ancianos San José de Rairo, en la capital ourensana, donde reside desde hace varios años. Entre ellos se encontraba su hijo, Martín Méndez Camino, farmacéutico del Vaticano. Por la tarde los vecinos del pueblo también quisieron rendirle un particular homenaje, aunque sin su presencia, con una misa de Acción de Gracias que tuvo lugar en Abavides. Virginia ayudó durante buena parte de su vida a numerosas mujeres en la hora del parto e hizo posible que muchos niños y niñas de esta localidad vinieran al mundo. «Ela estaba disposta a calqueira hora que a chamaras. Eu fun de noite a buscala porque a miña muller púxose de parto e daquela non había como agora nin diñeiro para pagarlle a un médico nin nada pero esta muller facíao coma unha comadroa profesional», así se expresaba ayer José Conde al recordar la noche en la que hace 42 años salió corriendo para que la matrona del pueblo fuera a su casa y ayudara a traer a este mundo a su hija Esperanza. Y así lo hizo. Antes y después de la misa celebrada ayer por la noche, varias mujeres recordaban sus momentos de parto. De su boca sólo salían palabras de agradecimiento para Virginia Camino. «Era moi buena e moi boa muller», afirmó Martina Méndez quien precisó de la ayuda de esta centenaria hace 57 años. «Tiña moito xeito e aínda que as dores do parto non había quen as quitara, porque daquela paríase sin epidural nin nada deso, esta muller axudaba moito. Tiña moito xeito e moito valor, tamén», manifestó orgullosa Martina. Todos los vecinos resaltan el trabajo desinteresado de esta centenaria. «Ela non cobraba. Cántas veces a propina que levaba era un: Dios cho pague, porque non había diñeiro. Eso é de agradecer», matizó Manuela Conde quien pese a utilizar una muleta para caminar no se perdió la misa por la persona que hizo posible que una noche del siete de mayo de 1953 diera a luz a su hija Maria Rosa López Conde. «Caro me costou e posiblemente por eso non tiven máis fillos, pero ó final saiu», dijo sonriente con su hija al lado dirección a la Iglesia. En la homilía, el párroco agradeció públicamente el trabajo desarrollado por esta centenaria . Por la mañana, sus familiares más allegados entre los que se encuentra Martín Méndez, único hijo que le queda con vida a Virginia Camino y miembro de la Orden de San Juan de Dios, celebraron una fiesta especial en la residencia de Rairo con la centenaria. Toda la familia coincidió en afirmar que «es un día muy especial». Su hijo del que siempre se ha sentido muy orgullosa, es el farmacéutico del Vaticano. Desde aquí se ha encargado de suministrar medicamentos a los pontífices en los últimos treinta años. En el pueblo también están orgullosos de él.