El sector está muy atomizado y en Ourense se arranca con una base de 127 firmas El desembarco de multinacionales inquieta más que la importación desde países asiáticos
11 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l centenar largo de empresas dedicadas a la comercialización y venta de material de construcción en la provincia de Ourense no le es suficiente con tener una asociación empresarial para firmar los convenios colectivos. El reto, ahora mismo, está en la constitución de un clúster para acometer acciones conjuntas y mejorar la competitividad. Desde Asemaco, la asociación de empresarios de materiales de construcción, están dando los primeros pasos, con la apertura de un debate interno, a partir de la radiografía que ha hecho la consultora Estratega, con subvención del Igape. En Ourense, la base de datos de Asemaco identifica a 127 firmas, de las cuales veinte se asientan en la capital, doce en Verín, once en O Barco de Valdeorras y diez en Xinzo de Limia. Con una actividad que va íntimamente relacionada con la pujanza del sector de la construcción, el ourensano Antonio Reverter, directivo de la asociación gallega Asemaco, considera que el desarrollo de economías emergentes como la china está teniendo una notable influencia en cuando al volumen de importaciones, sin que, por el momento, se haya visto penalizado el empleo y tampoco la actividad misma de las firmas ourensanas. La importación La inquietud de las empresas dedicadas al material de construcción está, en Ourense como en el conjunto de la comunidad, más en el siempre posible desembarco de las grandes multinacionales del sector, con implantación y experiencia en que en el auge de la fabricación y la venta desde países asiáticos, particularmente de China. «Ahora mismo, China no es competencia directa para nosotros, en la medida en que nosotros recibimos el material, valoramos su calidad y luego lo vendemos, sin ser fabricantes» dice Antonio Reverter, quien, de todos modos, hace notar que con las importaciones es obligado extremar los controles de calidad. La importancia de la creación del clúster de empresas de materiales de construcción está en su esencia misma. Como indican desde la propia Asemaco en la publicación con la que se pretende dinamizar el debate interno, «mientras el sector es un agregado de empresas que en la mayoría de los casos no guardan ninguna relación entre sí, el clúster es un sistema al que pertenecen empresas y ramas que, de forma habitual, establecen vínculos de interdependencia funcional para el desarrollo del proceso productivo y la obtención de determinados productos». Microempresas El hecho de que en este sector exista un número importante de pequeñas empresas, que en muchos casos se quedarían en la categoría de microempresas, no ha impedido su desarrollo objetivo, para encaramarse a una posición tan alta e importante como significativa. Existe, pese a la atomización, un núcleo empresarial estimado en cerca del millar de sociedades en toda la comunidad, con seis mil puestos de trabajo directos. El diagnóstico del sector realizado por la consultora que trabaja en el proyecto de clúster resalta la necesidad de «superar una serie de debilidades importantes que amenazan su actual posición de competitividad de manera clara y explícita, como pueden ser un margen comercial insuficiente, una excesiva atomización sectorial, la necesidad de unas elevadas inversiones en infraestructuras, un escaso nivel de formación en los distintos niveles, unos plazos de cobro elevados, la existencia de prácticas de competencia desleal, la entrada de nuevos competidores (multinacionales), una baja especialización en el conjunto de las empresas, una excesiva competencia en base precio, un fuerte componente familiar en su propiedad y unos sistemas deficientes de gestión». Antonio Reverter, en ese sentido, considera que lo fundamental ahora mismo es abrir un debate interno, analizar la realidad y las perspectivas para acometer, si se considera necesario, la formalización del clúster. Todo serán beneficios.