Difícil profesión

OURENSE

DE REOJO | O |

26 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

EL FUTURO se cocina ya en el campus de Ourense. Los estudiantes universitarios empiezan a desfilar por las aulas de las que saldrán dentro de unos años, convertidos en profesionales. Se enfrentan a montañas de apuntes y a mares de libros. Se enfrentan a lo que saben y, sobre todo, a lo que no saben. Pronto, más pronto de lo que creen, asumirán profesiones que ahora les parecen difíciles pero que, con el tiempo, les acabarán resultando algo innato. Pero ni físicos, abogados o maestros lo tienen tan difícil como los que han elegido como profesión la política. Estudiarán fórmulas, desentrañarán artículos y enseñarán lecciones. Pero no será nada comparado con la dificultad que supone ser político en esta provincia, olvidada casi siempre y recordada cuando conviene. Ayer, pocas horas después de que se diesen a conocer los Presupuestos Generales del Estado, el PSOE ourensano enviaba un comunicado a los medios para intentar convencer a los ciudadanos de que sus amigos de Madrid traen a la provincia pasta gansa. Hace tres años, con el PP en Madrid, también hubieran recurrido al fax pero para decir que los euros brillaban por su ausencia. En ninguno de los dos casos les hizo falta analizar los números. Sabían lo que tenían que decir y las cifras no iban a estropearles las buenas o malas noticias. Lo mismo ocurre con el PP. Ahora dicen que Ourense no puede arrancar con el combustible que le proporciona la gasolinera de Moncloa y hace tres años, cuando eran ellos los que tenían la manguera, dejaban el depósito a medias mientras aseguraban que lo estaban llenando. Tiene que ser difícil ejercer de cambiador de opinión . Por eso, los padres de los futuros físicos, abogados y maestros no dejan de insistirles a sus hijos: «Estudia mucho. Y de política, nada de nada».