Antonio Barrio abandona además la secretaría general de la agrupación municipal socialista El edil deja el cargo por la «imposición» de un nuevo candidato para las próximas elecciones
21 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l secreto a voces de que Luis Fernández Gudiña será el nuevo candidato del PSOE a la alcaldía de A Rúa en las elecciones de mayo ha provocado la dimisión irrevocable del único edil socialista en el Concello valdeorrés. Antonio Barrio asegura que Fernández Gudiña ha sido impuesto por la dirección del partido en la comarca y abandona por ello su puesto de concejal y también la secretaría general del PSOE en la villa. Lo que hasta ahora eran rumores se convirtieron esta semana en realidad cuando Alfredo García, Miguel Bautista y María del Carmen Acuña -secretario comarcal, alcalde de Petín y diputada socialista, respectivamente- informaron a los miembros de la agrupación local del PSOE de los cambios previstos en las listas electorales de las próximas municipales. Ante la falta de confianza en él y «por coherencia», Antonio Barrio presentó en la mañana de ayer su dimisión al alcalde independiente de A Rúa, con el que gobernaba gracias a un pacto tripartito entre el RUA de Solarat, un concejal del Bloque y el propio edil socialista. Oficial La dimisión de Antonio Barrio se hará oficial el próximo día 2 de octubre en un pleno municipal extraordinario. La renuncia podrá entonces ser comunicada a la Junta Electoral Central, que se pondrá en contacto por orden con los siguientes números de la lista presentada por el PSOE en el año 2003 para la sustitución del dimisionario. La renuncia del concejal será el primer punto del día en el pleno del día 2. Desde entonces, y hasta que se completen los trámites para la sustitución de Barrio, el poder quedará equilibrado en A Rúa, con seis concejales en un tripartito reconvertido en bipartito -cinco del RUA y uno del BNG- y otros seis ediles en la oposición del Partido Popular. Esta situación, mientras no falte a los plenos ningún miembro del grupo de gobierno, no tendrá consecuencias debido al conocido como voto de calidad del alcalde, que cuenta por dos en caso de empate.