El socialista Manuel Vázquez refrenda la política vitivinícola de Medio Rural

La Voz LA VOZ | OURENSE

OURENSE

La declaración representa una censura indirecta a la posición que mantiene Unións Agrarias El sindicato reclama ayudas económicas prolongadas durante años para quienes reconviertan viñedo

15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a posición que el sindicato Unións Agrarias mantiene en la defensa de mejores precios para las uvas de peor calidad de O Ribeiro (singularmente las que corresponden a las variedades de blanca Jerez y tinta Alicante), en abierta confrontación con la Consellería de Medio Rural, se vio ayer indirectamente desautorizada por uno de los conselleiros socialistas, el ourensano Manuel Vázquez, que aplaudió abiertamente la apuesta por la calidad que ha hecho el departamento que dirige el nacionalista Alfredo Suárez Canal. Vázquez, en la inauguración de la bodega Pazo de Vieite, en el Ayuntamiento de Leiro, resaltó que el gobierno gallego «con la Consellería de Medio Rural al frente, está trabajando para que O Ribeiro y sus vinos estén donde deben estar, donde merecen, y el gobierno gallego está permanentemente para ayudar». «Apostar por la calidad y por invertir en uno de los sitios más bonitos de España -dijo en otro momento de su intervención- es una apuesta que irá siempre acompañada por el éxito». Las palabras del conselleiro y primer dirigente del PSOE en Ourense tuvieron eco en el nacionalista Xosé Carballido, director general de Infraestructuras Agrarias, quien, en la misma línea que está manteniendo la Xunta en la negociación de precios de la uva en las distintas comarcas, insistió en que «a bandeira debe ser sempre a calidade». El tono del conselleiro, en un momento de abierto enfrentamiento entre Unións Agrarias y la consellería de Medio Rural, supone un paso más en el aislamiento del sindicato socialista, que se ha quedado solo en su defensa de mejores precios para las uvas de peor calidad. Plan de inversiones UU. AA., con anterioridad a la declaración del conselleiro del PSOE, difundió ayer un comunicado en el que expresamente tilda de falso el debate sobre la calidad que se ha avivado con la penalización de los precios para la uva de poco grado de las variedades Jerez y Alicante. El sindicato defiende que «tódalas uvas amparadas por unha denominación de orixe, preferentes e autorizadas, son de calidade» y, al mismo tiempo, reclama a Medio Rural un plan de inversiones que cubra el perjuicio que ocasione a los viticultores el período improductivo del viñedo en los procesos de reconversión desde las variedades autorizadas a las preferentes. Consideran en Unións Agrarias que se debería prolongar durante «varios anos» ese plan inversor para compensar la pérdida de ingresos de los viticultores que cambien las cepas por otras «que non estarán a pleno rendemento ata despois de cinco anos». La organización agraria integrada en la estructura de UGT reclama de la consellería que dirige el nacionalista Alfredo Suárez Canal un pronunciamiento urgente de apoyo a la reconversión, «para insuflar ánimo nos viticultores que se amosan perplexos e indignados por unhas declaracións sobre a calidade das súas uvas que resultan irritantes». UU.AA., descolgada del acuerdo de precios que penaliza la uva de menos graduación de las variedades de inferior calidad, rechaza que detrás del acuerdo esté la apuesta por la calidad, para afirmar que todas las uvas amparadas son de calidad, por el mero origen. Unións Agrarias hace notar, en su defensa de la uva de inferior calidad, que en O Ribeiro un 24,5% del total de la producción corresponde a las variedades preferentes: Treixadura, Torrontés, Godello, Loureira y Albariño, con cerca de cinco millones de kilos de uva en la pasada vendimia. Queda, de ese modo, un peso muy importante para las cepas del varietal Jerez, que tienen la consideración de autorizada. «O Ribeiro é, e foi, coñecido por esta realidade, non por outra, e conta cun importante prestixio que se labrou ao longo dos anos», afirman. Escasos ingresos En cuanto al acuerdo de precios propiamente dicho, la organización que se ha desmarcado del compromiso apoyado por el Sindicato Labrego y Xóvenes Agricultores considera que no ha sido el mejor acuerdo. «UU. AA. non suscribíu o acordo da mesa do viño porque supón un descenso de prezos para tres de cada catro quilos no Ribeiro, o que reducirá os xa de por si escasos ingresos dos viticultores», según explicaron ayer en un comunicado, en el que reitera que su posición es la de defender el mantenimien to de las rentas «destes profesionais, do seu traballo e de tódalas súas viñas». Los precios pactados para las variedades preferentes se sitúan entre un euro y 1,30 euros, mientras que el precio de las autorizadas cae «entre un 15% e un 30% dun ano para outro». El sindicato, en su defensa de las variedades menos apreciadas para la obtención de vinos de gama alta, como los que actualmente elevan el prestigio de la zona, sostiene que Ribeiro «é unha denominación de orixe coñecida por viños de calidade feitos tamén con xerez e alicante».