La Xunta multa al Concello por hacer obras en el cementerio de San Francisco

Antonio Nespereira OURENSE

OURENSE

PILI PROL

La sanción se debe a la colocación de fuentes en un espacio declarado Bien de Interés Cultural Patrimonio reclama de 60.000 a 150.000 euros por una intervención que no contó con su permiso

17 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a Dirección Xeral de Patrimonio, organismo que depende de la Conselllería de Cultura, acaba de comunicar al Concello de Ourense la resolución de un expediente por el que impone una fuerte sanción económica que podría ir de 60.500 a 150.000 euros. El motivo de la multa está relacionado de nuevo con la realización de obras en espacios protegidos sin que la Administración autonómica haya otorgado permiso. El escenario es esta vez el cementerio de San Francisco, un lugar declarado como Bien de Interés Cultural (BIC). En el recinto funerario el Concello decidió montar varias fuentes sin que la Dirección Xeral de Patrimonio otorgase la preceptiva licencia, tal y como manda la ley para espacios de obligada preservación. El pasado día 9 entró en el registro municipal la resolución de Cultura en la que se comunica la amonestación económica «pola colocación de varias fontes sin contar coa previa e preceptiva autorización de Patrimonio». Orígenes En realidad, los hechos ahora denunciados no son nuevos, ya que el organismo autonómico afirma tener conocimiento de los hechos desde hace varios meses. El 18 de noviembre del 2005 entró en el Concello un escrito de Patrimonio en el que se afirmaba tener constancia de que en el cementerio se habían colocado varias fuentes sin que se hubiese solicitado permiso alguno. Fotografías En ese momento, y como prueba, la Xunta aportó una serie de fotografías fechadas el 29 de septiembre del 2005 en las que se aprecian los surtidores de agua que, en teoría, no se podrían instalar en el recinto protegido por ser BIC. En aque momento, Patrimonio instaba al Concello a que paralizase de inmediato las obras y enviase toda la documentación que acreditase la obtención del permiso para ralizar tales obras. Como quiera que el grupo de gobierno no sólo no paralizó las obras, sino que las finalizó y tampoco remitió la licencia, el departamento que depende de la Consellería de Cultura decidió cerrar el expediente con la imposición de una sanción que, de acuerdo con la legislación, puede alcanzar desde los 60.500 a los 150.000 euros. Los cambios De acuerdo con la información que consta en Patrimonio, en el recinto funerario hubo en tiempos varias fuentes que se utilizaban para los trabajos que hacen los operarios municipales y para que los que acuden al cementerio puedan regar las flores que están en las sepulturas. Por razones que la Xunta irnora, pero censura, el Concello decidió cambiar los surtidores de agua que estarían en consonancia con el recinto e instalar otras nuevas que nada tienen que ver con las condiciones que tienen que guardar por ser un Bien de Interés Cultural. Sea como fuere, cualquier obra -por pequeña que sea- tiene que contar con la autorización expresa de la Dirección Xeral de Patrimonio después de que el Concello hubiese comunicado la colocación de las fuentes. Este organismo precisa que ninguna de estas circunstancias se produjeron.