Hacienda y Presidencia son las instancias oficiales de la capital con más medidas de protección El inmueble judicial está controlado por agentes y varias oficinas estatales están desprotegidas
22 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?a seguridad en las entradas a los edificios oficiales de la capital ourensana tan sólo es rigurosa en dos de ellos. Un recorrido por los inmuebles públicos de titularidad estatal, autonómica, provincial y local permite descubrir que sería muy difícil colarse portando algún objeto peligroso en el bolso en edificios como el de Hacienda, mientras que podría hacerse sin ninguna dificultad en otros como el Pazo de Xustiza o el mismo Ayuntamiento de Ourense. Y es que tan sólo dos sedes tienen en sus accesos escáneres y arcos de seguridad, además de vigilantes. Se trata de la delegación provincial de la Agencia Tributaria y de la sede administrativa de la Xunta, más conocida como Casa de Chocolate, donde las medidas preventivas se han reforzado con un agente de policía autonómica desde que el pasado mes de marzo un particular -aún no identificado-lograra colarse con dos cartuchos de dinamita sin ser visto. Las cámaras, los detectores de metales o la única vigilancia por parte de agentes son las medidas de las que disponen muchas otras sedes oficiales como la Diputación provincial, la Seguridad Social, el Concello de Ourense o la subdelegación del Gobierno. Otras, como la delegación de Muface o el edificio La Torre, en el que se encuentran varias oficinas públicas de ámbito regional, no tienen ninguna medida de seguridad. Un campo «mejorable» «Consideramos que la seguridad que existe a día de hoy en las sedes oficiales es suficiente, aunque es cierto que es mejorable, siendo lo más prioritario colocar más arcos de seguridad en los accesos y más personal que los atienda», asegura Camilo Ocampo, subdelegado del Gobierno en la provincia de Ourense quien, a pesar de esas posibles mejoras, hace una valoración positiva de la situación actual. «Tenemos unos mínimos en la capital ourensana que nos permiten ir a cualquier edificio con cierta confianza y tranquilidad», afirma Camilo Ocampo.