A Rúa circus

ARTURO R.-VISPO

OURENSE

AIRES DO ARNOIA | O |

20 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

QUE si había una vez un circo, que si había un alcalde Solarat, que si «trapalleiro e licenciado en Dereito» se pasaba la legalidad por el forro, que si alegraba siempre el corazón, que si una corporación delirante, que si panem et circenses que decían los romanos de la puente de la Cigarrosa... Pues el mayor espectáculo del mundo instaló su carpa en A Rúa, al filo del río Sil. Y lo que no sé, o si que sé, quienes son los enanos saltarines, o cuales están haciendo el payaso, o aquellos que hacen juegos malabares, insultando a la gente trabajadora, honrada y generosa de A Rúa, a la donosa villa de Valdeorras a la que están desprestigiando y a la que tienen -a fecha de hoy y no se sabe hasta cuando-, en la más absoluta de las ruinas. Políticos de pacotilla. Un millón de frentes jurídicos abiertos, que yo no me confundo, que se equivoca el diccionario: la propiedad de los terrenos en los que se instala una multinacional, la constitución de grupos municipales con un sólo miembro, los cobros indebidos por parte de terceros, despido improcedente de maestros de música, retribuciones roñosas a la brigada de incendios, retenciones ilícitas en el salario de la secretaria, expedientes en el Tribunal de Cuentas y posibles delitos contables, contenciosos que derivarán a la vía penal, acoso moral a la primera funcionaria, aunque quizás la vejación pueda cesar solicitando el amparo de Tareixa, vicepresidenta del Parlamento Gallego, para que lo arregle a muletazos. Alcalde, cuanto menos llamativo, enfrentado a sindicatos, empresarios, trabajadores..., y todo ello adobado con una oposición a la que se acusa de ser peor que la mafia calabresa. Y que dimitan todos, que la gestora de Marbella, que márchese señor González..., todos los miembros de la corporación, todos en el mismo saco, para que accedan al poder políticos dignos y honrados, que alguno queda en el zoo de socialistas, bloqueiros y populares.