Las gallinas solidarias

Marta Carballo OURENSE

OURENSE

MIGUEL VILLAR

Reportaje | Original campaña de apoyo al pueblo saharaui Cri Cri, Kirika o Lila son los nombres que los ourensanos pusieron a las aves que apadrinaron para ayudar a los campos de refugiados.

11 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

No es lo mismo ir por la calle y que le pidan un donativo sin más que encontrarse con la propuesta de que apadrine a una gallina. Cuando menos es chocante y es precisamente esa inesperada petición la que lleva al éxito. La imaginación incita a la curiosidad y, en este caso, a la generosidad. Un ave de corral, un animal de lo más común e incluso depreciado en estos tiempos que corren -el temor a la gripe aviar ha perjudicado su imagen- se ha revalorizado al convertirse en un símbolo de la solidaridad. Por un euro un ourensano puede tener ahijadas en el Sáhara. Serán las gallinas que formarán la granja que ayudará a los saharauis a sobrevivir a la difícil situación que atraviesan. Originalidad ¿Cómo se han tomado los ourensanos esto de apadrinar gallinas? Pues a juzgar por la gente que ayer se acercaba a la mesa de Solidariedade Internacional en el Paseo, la idea ha dado resultado. Los más pequeños -siempre curiosos- eran los primeros. Podían elegir a Galia, a Gaissa, a Fatma, a Fadala... Todas estaban allí con su foto, su peso y su edad. Pero los niños preferían ser aún más originales que la campaña y ponerles ellos nombre. Inés, con tan sólo siete años, se convertía en la joven madrina de Cri Cri segura de que «va a poner huevos para los que no tienen comida». El pequeño Samuel se llevaba a casa la imagen de Kirika. Se iban contentos con la foto aunque alguno preguntó «¿dónde está la gallina?». El márketing surtió efecto. El reclamo gallináceo funcionó y en una hora hubo un centenar de apadrinamientos. Ourensanos de todas las edades sucumbían a la originalidad. Muchos confesaban que les había llamado la atención la campaña. Hasta tal punto que hubo quién apadrinó sin saber muy bien para qué. Otros como Belén y Eladio aportaban su euro y destacaban la idea como «unha maneira de que algo que parece insignificante poida axudar tanto». El lema para ellos es original y significativo porque «o ovo é o alimento máis completo que hai». Y entre simbolismos pasó la jornada se siguieron acercando personas como María Luisa a la que la idea le gustó. «Es un acto benéfico y aunque la idea de la gallina es original daría igual que fuera otra cosa, lo importante es ayudar», dijo convencida. Las gallinas, muchas de ellas con padrinos ourensanos, contribuirán a que en los campos de refugiados se pueda sobrevivir un poco mejor. Los apadrinamientos pueden continuar en las tiendas de comercio justo.