Los Reyes Magos y la ilusión

NEMESIO PEREIRA

OURENSE

AL DÍA | O |

04 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

HOY es, sin duda, la noche de la ilusión. Sobre todo para los niños, que esperan ansiosos la llegada de los Reyes Magos, cargados de juguetes y dispuestos a colmar de alegría a todos los niños de España. Quizás se ha perdido un poco la ilusión que teníamos los que, ahora, nos acercamos a los cincuenta, pues casi todo el año, los niños reciben regalos pero en los sesenta y setenta las cosas eran bien distintas. Aún recuerdo el año que le pedí a los Reyes un traje de vaquero y, ahí estaba la mañana del 6. Creo que estuve todo el año con él puesto. También recuerdo el Scalextric GT60, con el que jugué hasta que tuve 18 años. Después lo presté a alguien y me quedé sin él. Y sobre todo el primer coche dirigido por radio, el Ford Mark 4, que me lo trajeron los Reyes en casa de mis padrinos. Todo un ritual la visita a los padrinos, en cuya casa los Reyes también se portaban de forma espléndida. En definitiva, entre Papá Noel y el desarrollismo actual ya no es lo que era, aunque se ve la ilusión en la cara de los niños en la cabalgata, a la cual, por razones familiares (tengo hijos a los que le hace mucha ilusión), me incorporé hace 12 años y aún no he abandonado. Creo que debemos pedir más cosas inmateriales y menos materiales, como dice Pablo Milanés: «Yo no te pido que me bajes una estrella azul, sólo te pido que mi espacio llenes con tu luz». Pues eso, que se llene el espacio de todos los españoles con la luz de las estrellas. Y ya puestos, aunque parezca una contradicción, le pido a lo Reyes Magos que me traigan la III República, este año que se celebra el 75 aniversario de la proclamación de la segunda, allá por el año 31, un 14 de abril. Tiempos aquellos. Aunque si fui muy malo, queda el consuelo de que me traerán carbones, que no sería la primera vez...