17 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.
Ejerció más de político que de docente. Afirmó que la Xunta no conocía el castigo de A Veiga (los niños a la intemperie y el profesor al lado de la estufa) y los datos demuestran que la directora tenía una carta de denuncia. ¡Qué pena de corporativismo barato!