A pesar de la ampliación de la campaña, la demanda ha caído notablemente este mes Las personas mayores son las más reacias a dejar el pinchazo para los últimos días
30 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Pese a la anunciada prórroga de la campaña oficial, la vacuna contra la gripe ya es historia en Ourense. Mañana, viernes, es la fecha inicialmente señalada para la finalización de la campaña y los centros de salud de Ourense casi han pasado página. Aunque la Xunta anuncie ahora que seguirá habiendo vacunas y profesionales disponibles para quien lo desee, sin fecha límite, lo cierto es que en estos últimos días son muy pocos los que piden cita para pincharse. El agobio, las prisas y las aglomeraciones de las primeras semanas de octubre nada tienen que ver con el controlado ritmo habitual de las salas de enfermería de atención primaria. A falta de datos oficiales definitivos, se estima que desde el 10 de octubre se han vacunado contra la gripe unos 80.000 ourensanos. Nadie lo diría tras visitar el centro de salud Valle Inclán, uno de los grandes de la provincia. En sus diez consultas de enfermería matinales, ayer sólo se le suministró la vacuna a cinco personas. En las dos primeras semanas de la campaña, recuerda Teresa Lindoso, coordinadora de enfermería del centro, se realizaba una media diaria de treinta vacunaciones por consulta, más cuatro o seis pinchazos a domicilio. «Na primeira e na segunda semana estabamos a tope -ilustra-; a terceira tamén houbo bastante demanda e despois foi decrecendo. As tres últimas semanas son floxas, un ou dous pacientes por consulta». «Á xente -explica- gústalle vacinarse ao principio de todo. A maioría exprésano así, queren estar vacinados dende o primeiro momento porque temen que, se esperan, pódena coller antes». El razonamiento, al que se le advierte lógica, no es tan acertado, según los profesionales. «Estatisticamente -añade Lindoso-, a gripe empeza en decembro ou xaneiro, así que é pouco probable que a collan antes porque a campaña está programada para que todo o mundo estea vacinado antes». No hay sorpresas en cuanto al tipo de paciente madrugador. Efectivamente, son los mayores de 65 años los que más miedo tienen a que la gripe les sorprenda sin estar vacunados. No dudan en insistir hasta conseguir cita con la enfermera lo antes posible. Tal día como ayer, a tan sólo dos días del previsto final de la campaña, el panorama era muy diferente. «En todo o centro de saúde Valle Inclán -indica su coordinadora de enfermería-, con dez consultas de enfemería abertas, só acudiron a vacinarse cinco persoas». ¿Por qué en el último momento de la campaña? «Porque antes estiveron acatarrados ou de viaxe». La doble respuesta no ofrece dudas; son los argumentos de quienes fueron ayer a vacunarse. Por el simple deseo de no sufrir una gripe no se vacuna casi nadie. «Algún caso hai de quen non quere ter as molestias da gripe ou non quere deixar de traballar, pero a inmensa maioría perteñecen a grupos de risco».