Realidad

| ANTÓN FEITO |

OURENSE

CUANDO uno está enfrascado en una actividad y la vive con pasión corre a veces el riesgo de perder la noción de la realidad y alimentar en exceso su ego. Y si esa pasión es la política la cosa empeora por momentos. Laura Seara se está destacando en esta nueva legislatura por la gran actividad que despliega en el Parlamento de Galicia y por el número de iniciativas que salen de sus manos. Eso sí, a veces no es consciente de que los votantes no están muy a la última en esto de saber quiénes se dedican a la cosa pública. Y Seara lo pudo comprobar recientemente, cuando de madrugada le insistía a su interlocutor si no la conocía y, ante la negativa de éste, la diputada del PSOE no daba crédito de que la persona que compartía charla con ella en un pub de la zona de los vinos no supiese de las batallas políticas de Laura Seara e insistía en su pregunta. Anécdotas a un lado, la luchadora de A Limia sigue siendo una curranta de pro que siempre está al pie del cañón.