A LA CAÍDA | O |
02 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Los alcaldes de Valdeorras despreciaron la décima edición de la Mostra. No se dan cuenta de que se trata de un certamen de carácter comarcal que necesita, en primer lugar, de su apoyo. Que no hubiese delegados provinciales de la Xunta, pase, pero que faltasen los alcaldes valdeorreses no tiene sentido. En esta comarca falta precisamente eso, unidad comarcal, y la inauguración de la Mostra de Rubiá fue un ejemplo clarísimo de ello. Ni siquiera hay solidaridad para aquellos eventos en los que no hay tintes políticos de por medio y esta situación se traduce en una merma del peso específico de Valdeorras como comarca en el ámbito económico. Parece que cada uno se preocupa de lo suyo y no se molesta en analizar la importancia que para todos tendría una Mostra con buena salud. Sólo Manuel Candal supo estar donde tenía que estar, en Rubiá.