Entrevista | José Bernárdez Sus compañeros ourensanos le han escogido como «Médico del año». Tras casi cuarenta años ejerciendo, le llega además la hora de decir adiós a su trabajo en la sanidad pública
22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?oincide con la jubilación el reconocimiento de sus compañeros. Ha sido el primer profesional ourensano elegido como Médico del año. A duras penas logra superar la emoción al explicar lo que supone para él este momento. -Le consideran como un ejemplo a seguir. -En la vida vas caminando y tienes una línea de conducta y trabajo. Parece ser que la mía ha sido correcta y adecuada. -¿Qué supone para usted el reconocimiento? -Es algo muy importante. El hecho de que tus compañeros de profesión te consideren es muy alentador y para mi todo un orgullo. Además tiene un cierto tono sentimental porque va aparejado al cese de mi actividad en la sanidad pública. Considero que hay compañeros que tienen méritos sobrados para este premio pero se ha dado este cúmulo de circunstancias. -Su despedida de la medicina es sólo a medias. -Lo más probable es que siga ejerciendo la profesión aunque ya desligado de la sanidad pública. -Y cree que la va a echar de menos. -Yo me volqué mucho en el hospital y ahora sé que algo me va a faltar. Son muchas horas y mucho tiempo, y eso crea una dependencia. Yo soy un adicto al hospital y tengo que decir que no he tenido más que satisfacciones durante mis años de trabajo. -¿Cómo ve hoy en día la situación de la sanidad en Ourense? -La veo bien. Los ciudadanos tienen una buena atención sanitaria y hospitalaria aunque, como todo, es mejorable. Las cosas materiales se mejoran con dinero y el dinero público tiene un límite. Sería ideal que hubiera más inversión para la sanidad en Ourense pero creo que en general la atención sanitaria es buena. -Algún defecto habrá... -El único que se manifiesta es el de las listas de espera. Eso es un reto para los gestores de la sanidad, porque hay enfermos que pueden esperar pero hay muchos otros que no pueden y es preciso atenderlos con prontitud. Ese es el gran reto. -¿Cree que premios como este sirven para recuperar a la profesión médica de cierta degradación social? -Es buena idea que de vez en cuando se hagan estas cosas. El médico ha ido perdiendo ese halo de sacerdote de la medicina, pero es un profesional y siempre ha gozado de un respeto merecido. Se ha pretendido desmitificarlo pero creo que no sale ganando la sociedad con que el médico no sea tributario del reconocimiento a su labor social. -Su labor de médico la comparte con una afición, el golf, en la que también ostenta responsabilidades. - Soy el presidente del club de golf de Montealegre. Ahora mismo estamos inmersos en la ampliación del campo porque queremos llegar a los 18 hoyos. -¿Hay mucha afición a ese deporte en Ourense? -Hay una afición creciente. Es un deporte que se ha ido popularizando con los años. Yo siempre he insistido en desmitificarlo porque no es un deporte ni de ricos ni de viejos. -¿Y qué le parece esa política de crear tantos campos en la provincia? -Creo que primero se debería crear la necesidad. Pensar que se van a llenar los campos de golf con turistas es una utopía. Primero hay que asegurarse de tener más licencias de jugadores para que sostengan esos futuros campos de golf.