Entrevista | Juan Valcárcel Una editorial italiana ha pedido permiso al artista ourensano para usar sus pinturas en las portadas de una colección de relatos y prepara para él una exposición
15 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.El espíritu artístico no está reñido con las nuevas tecnologías. El artista ourensano, y viñetista de La Voz, Juan Valcárcel, pudo comprobarlo por sí mismo hace algunos meses cuando recibió en su correo electrónico la inesperada petición de la editorial italiana Halley Editrice para ilustrar las portadas de una nueva colección de narrativa con sus pinturas. -No parece un conducto muy habitual para este tipo de cosas, ¿sospechó de la autenticidad de la petición? -Me pareció extraño, pero la persona que me hizo la traducción del correo, que venía en inglés, me dijo que efectivamente podía ser italiano por la forma en la que escribía ciertas expresiones, y que desde luego no eran de una persona inglesa. De todos modos estas cosas ocurren. Este mismo año es la segunda vez que me pasa algo así. La primera fue la invitación de un grupo chipriota para participar junto con otros cuarenta artistas en un evento en Chipre que luego fue repetido en Madrid. Hay que reconocer que a veces este medio se presta a las bromas pesadas, pero como yo no perdía nada les contesté y resultó que era un proyecto serio. -¿Cuántas obras suyas se están utilizando en la colección italiana? -El asunto empezó porque el editor quería comprar una obra mía que había visto en Internet y utilizarla para uno de los libros. Pero esa obra, El Pianista , ya tiene dueño, así que tuve que pedirle permiso a la persona que la tiene aquí en Ourense. Luego me plantearon si no me importaba que siguiesen utilizando cuadros míos en el resto de la colección, que lleva genéricamente el título de Los Invisibles . Les dije que me parecía bien y ahora mismo ya han publicado tres, El hombre de los ojos cerrados y Pensando , en otras tantas portadas. -A este paso le vemos haciendo las maletas para irse a Roma -No. Yo me quedaré donde estoy, aquí clavadito en Boborás y en La Voz. Es cierto que ilustrar una colección de libros es siempre un orgullo, un escaparate importante. Se han editado cincuenta mil ejemplares de cada libro, con lo que hay ciento cincuenta mil reproducciones de obra mía moviéndose por Italia. Pero para mí es tan importante que mi obra le guste a un editor italiano como que le guste a alguien que vive en la calle del Paseo y que hace lo posible por tener una pintura mía. Lo que importa es la relación que la gente quiera tener con mis cuadros. -¿Seguirá colaborando con ellos? -Me han dicho que están preparando algo especial para Navidad, también con trabajos míos, y además también quieren organizar una exposición mía en Roma el año que viene. Por ahora es un proyecto.