La villa valdeorresa llegó a tener hasta cinco salas y en la actualidad no cuenta con ninguna Las primeras proyecciones datan de 1930 y las últimas fueron hace poco más de un año
13 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.?l cine, nacido a finales del siglo XIX, ha sido un invento revolucionario y que ha servido de entretenimiento a miles de personas desde su nacimiento hasta el presente. En O Barco de Valdeorras tuvo un gran éxito en sus inicios, allá por 1930, para decaer completamente en la actualidad, ya que ni siquiera existe un local destinado a estas proyecciones. Esta evolución del cine en Valdeorras fue el tema presentado en ponencia por Susana Fernández Fernández, durante el primer día del ciclo de conferencias que la asociación cultural O Mosteiro ofreció en Vilanova, con motivo de su Semana Cultural. Inicios De este trabajo se extraen los primeros pasos dados por el cine en O Barco, que datan de la primera década del siglo XX, momento en que triunfaba el cine de carácter ambulante. En 1930 nació el primer cine, el Salón Teatro García Valle. El local, ubicado en la Rúa Nova, fue fundado por Manuel García López y se ha descrito como un cine modernista, que contaba aproximadamente con 270 butacas y por el que se paseó la mayor parte de la vida social barquense hasta su desaparición en los años sesenta. A esta sala de cine, que fue conocida en el lugar por el éxito que cosecharon sus espectáculos, en los que participaba un pianista y un pregonero, le siguió tras su desaparición, el Cine Emperador. Éste nacería en 1952 y compartiría actividad con el Cine Monumental fundado cuatro años más tarde. Único exhibidor El Cine Monumental fue explotado por Félix Terán Arias durante ocho años, tras los que pasará a manos de Espectáculos Fraga, empresa que alquiló también el recinto del Cine Emperador, pasando a controlar todas las salas existentes en O Barco. El año 1956 fue también el del de nacimiento del Cine Colón, que estaba situado en la calle Manuel Quiroga, actual Conde Fenosa y que era propiedad de Ulpiano Rodríguez Gayoso. Esta sala, que comenzó bajo el nombre de Cine Barco, permaneció abierta durante varias décadas hasta ser reconvertida en discoteca durante los noventa, por José Barredo Franco. Éxitos con gaseosa El cine se estrenó con la película La gran esperanza y los mayores éxitos se registraron con la proyección de El último couple, de Sara Montiel, la primera película de Sissi y Quo Vadis. Estas proyecciones atraerían a tanta gente a la sala que según comentaba José Rodríguez Ramos, operador del cine de 1956 a 1986, tuvieron que poner cajas de gaseosas para que se pudieran sentar. Vicente González Expósito y su esposa recorrerían desde los sesenta y hasta 1985 varios pueblos de los alrededores de O Barco llevando el cine a todos sus habitantes. Los locales elegidos para las proyecciones eran fundamentalmente los cafés, en los que se colocaba la máquina proyectora. Hace varios años O Barco recuperó el cine, pasando a proyectarse en la Casa de la Cultura de la localidad. El poco éxito de audiencia que tuvo, unido al inicio en noviembre de 2004, de las obras de reforma de este local, han contribuido a que en estos momentos los vecinos de O Barco no dispongan de un local destinado a la proyección cinematográfica. Así, para poder asistir a un estreno de cine los vecinos de O Barco se ven obligados a desplazarse a localidades próximas como a Rúa o Ponferrada.