AIRES DO ARNOIA | O |
04 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.GONZÁLEZ y Guerra dieron ejemplo, y hasta ahora Zapatero, de cómo dirigir un país y, al tiempo, favorecer con mayúsculas, invertir en la tierra de sus ancestros. ¿Y los gallegos en Madrid cuando apañan mando en plaza? Penoso, de pena, pues enseguida que «moita morriña, que moita saudade», que enseguida olvidamos la aldea en que nacimos, que «nin cadela», que ni una puta industria que llevarse a la boca, que ni siquiera una modesta biblioteca. Aún recientes los casos de Romay Beccaría o del mismísimo Rajoy, por no remontarnos tiempo atrás «pois hai un feixe deles», o los todavía más frescos de las ministras del cupo, nuestras Elenas, Salgado y Espinosa, que ni un dedo por Ourense, «home, quizais pra tomar un vasiño nas Feiras do Viño do Ribeiro e Monterrei, quizais pra lapar botelos ou androllas nas terras de Valdeorras, ai eso sí!». ¿Y ahora qué? ¿Qué pasará en la otra centralidad de Santiago? Cuatro ourensanos en la Mesa del Parlamento, algún «desdicido conselleiro do Rural» como Suárez Canal, la Táboas, ourensana por padre y madre, en Vivienda, algún «imputado deputado no ecolóxico» como Pachi Vázquez y un vicepresidente, «o rei Quin», de Allariz... Merecen la oportunidad de demostrar su apuesta por Ourense. Esperemos.