Crónica | Intento de fuga en Xinzo Un vecino de Vigo de 33 años fue detenido el pasado domingo en Xinzo tras tratar de esquivar a dos agentes de la Guardia Civil que lo habían identificado. Ya se había fugado en mayo
18 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.? Óscar N., un vecino de Vigo de 33 años, la suerte le ha jugado una mala pasada. El pasado domingo, por la tarde, cuando circulaba por la autovía A-52 a la altura de Xinzo de Limia, su coche tuvo una avería. Hasta ahí todo normal. Como se suele realizar en estos casos una patrulla de Tráfico, en este caso de la Guardia Civil de Verín, se dirigió al lugar donde se había quedado parado el vehículo para prestarle el auxilio necesario, pero las cosas resultaron ser más complejas de lo que parecían. Personados en el lugar, los agentes preguntaron al conductor del coche por sus datos personales. No les pudo mostrar documento alguno porque, al parecer, no lo llevaba encima, pero sí dio a los agentes una identificación. En poco tiempo éstos descubrieron que los datos eran falsos y comenzaron a sospechar sobre la persona a la que hacía tan sólo unos instantes se disponían a ayudar guardaba algún secreto. Y no se equivocaban demasiado. En pocos segundos, y consultando datos propios, los agentes se dieron cuenta de que el hombre que tenían delante era el mismo que, el pasado 8 de mayo, se había escapado con el mismo vehículo de un control que había puesto en marcha la Benemérita. Quizás por eso había querido ocultar su verdadera identidad cuando vio acercarse a la patrulla. Desesperado Al verse descubierto, y consciente muy seguramente de las consecuencias de lo que estaba haciendo, el joven aún tuvo tiempo de quemar su último cartucho, casi a la desesperada, al intentar escaparse, una vez más, de la segura detención que le esperaba. Ni corto ni perezoso decidió echar a correr, tras empujar a uno de los agentes, por los montes cercanos a la autovía. Su intento por emular a célebres fugados no hizo más que jugar en su contra, provocando un notable aumento en la lista de delitos que ya entonces se le acumulaban encima. Consecuencias Poco tiempo duró su hito. La escapada, a pie, no sirvió para eludir el largo brazo de la Justicia y Óscar fue apresado, finalmente, a muy poca distancia del lugar en el que acababan de suceder los hechos. Sus actos le acarrearán, sin duda, consecuencias importantes porque está acusado de un delito de desobediencia grave y de otro de resistencia a los agentes de la autoridad. Ambos están penados por la ley y es muy posible que se le acuse formalmente de haberlos cometido. Tras ser apresado, el hombre fue trasladado a dependencias policiales y, posteriormente, fue puesto a disposición del juzgado de instrucción de la localidad de Xinzo de Limia, que instruye las diligencias por los hechos.