La fiscal pide once años de prisión para un imputado por tráfico de droga

Jesús Manuel García OURENSE

OURENSE

Bernardo Casal está acusado de haber arrojado desde su coche 444 gramos de heroína El afectado declaró en el juicio que no transportaba ninguna sustancia ilegal

11 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Bernardo Casal tuvo que comparecer ayer en la Audiencia Provincial al estar acusado por el Ministerio Fiscal de un delito de tráfico de drogas en notoria importancia. Por ello, la acusación pública pide al tribunal que le imponga once años de cárcel, además del pago de una multa de 25.687,20 euros. Los hechos sucedieron el día 4 de febrero del 2004. Hacia las 20.00 horas, Bernardo iba conduciendo un turismo y fue seguido por una pareja de la Guardia Civil. El acusado dijo que no fue detenido por los agentes, negó que fuera en un Renault 21 matrícula de Pontevedra. Añadió que lo paró la Guardia Civil y que no le encontraron nada. Declaró que en ningún momento arrojó paquete alguno por la ventanilla del coche. «Yo paré el coche en una vía sin salida. La Guardia Civil me dio el alto con una pistola. Me dijo que pusiera las manos en alto, me cacheó con una linterna y no me tomaron declaración». En el cuartel les dijo que no declaraba. Los guardias que participaron en la detención dieron su versión. Uno de ellos dijo que estaban vigilando al hermano del acusado y al ver pasar a Bernardo en el coche, lo siguieron por sospechar que podría llevar droga. Explicó que el coche, que era un R-21, se detuvo en la rampa de acceso a una casa, vial sin salida. Esta agente aseguró haber observado que Bernardo se agachaba en su asiento y lanzó por la ventanilla del copiloto un paquete. Ella recogió ese objeto. «Él dijo que el paquete era suyo pero luego ya no quiso declarar», testificó. Envoltorio de turrón Mientras la agente recogía el paquete del suelo, su compañero detuvo a Bernardo. Luego llegaron más guardias. Según esta testigo, el misterioso paquete se parecía a un envoltorio de turrón. Su colega declaró que el propio detenido le dijo que dentro había heroína. Esta detención tuvo lugar en el término municipal de Esgos. Ambos guardias civiles dejaron claro que quien iba en el coche era Bernardo Casal y el agente masculino dijo que vio cómo el acusado tiraba por la ventanilla «algo». Dosis Dentro de aquel envoltorio había exactamente 444,500 gramos de droga. Un experto de la Policía Nacional expuso que de ahí se pueden extraer 2.500 dosis, cantidad, según la representante de la acusación pública, que excede lo normal. La pureza de esa heroína era del 13,34%. El día 5 de febrero del 2005 se hizo un registro del vehículo. Para ello las fuerzas de seguridad emplearon un perro adiestrado pero no encontraron nada de interés en aquel turismo. La Guardia Civil ya conocía a Bernardo Casal. Testigo La defensa llevó como testigo a Alberto O. que cumple prisión. Llegó esposado y así prestó declaración. Dijo que es amigo del acusado y que el lugar donde Bernardo fue detenido está próximo a una casa particular. «Es la casa de mi suegro Adelino», indicó. Alberto. También expuso que aquel día él se hallaba en Lugo con su hija. La defensa pidió disculpas por haber traído a este testigo que poco aporta al juicio. La sesión duró apenas una hora. Los argumentos del imputado no causaron efecto en la acusación pública, que no cedió en ninguna de las peticiones de pena, tanto de cárcel como económicas, elevando sus conclusiones a definitivas.