DE REOJO | O |
13 jun 2005 . Actualizado a las 07:00 h.SI SU hijo le dice que quiere ser artista, tranquilo. La farándula está de moda. Si aspira a ganarse la vida con un balón, conviértase en su aliento hasta que tenga de profesión, futbolista. Si la niña quiere ser modelo, hágale platos que no engorden pero que alimenten. Algunas hasta acaban escribiendo libros. Preocúpese, eso sí, si algunos de sus hijos llega a casa y declara: «Quiero ser político». Qué miedo. Se preguntará por qué usted se esforzó tanto con su educación. Por qué perdió tanto tiempo transmitiéndole valores. Por qué le explicó tanta veces qué es lo bueno y qué es lo malo. Por qué peleó por transmitirle su concepto de familia. Para nada. Porque, díganme si no es para deprimirse escuchar a una hija poniendo a parir a los suyos. «Dos do BNG non se pode esperar nada. Nada. Deles, mellor non falar». Bonito piropo a su marido, militante del partido nacionalista, de la candidata pepera Amparo González. Pepera porque en los mítines populares llama bloqueiros a los del Bloque. Y lo hace con ánimo de faltar. Me pregunto cómo se sienta Amparo a cenar con su marido después de haber dicho -desde un púlpito y con el único objetivo de hacer reír a la afición- que de él no puede esperar nada. Sin duda, mejor futbolista. O torero.