COMO LO VEO ANTONIO TABARÉS | O |
26 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.UN GRUPO de amigos planificábamos un pequeño viaje a Vigo y decidimos, tras un laborioso consenso, realizar el viaje en tren. Recordaríamos tiempos, haríamos turismo, disfrutaríamos del paisaje y paisanaje, amén de otros etcéteras que pudieran surgir. Consultados los horarios percibimos que la posibilidad de elección era más bien escasa. Había pocas alternativas, realmente dos. El tiempo de viaje era lo de menos, pues el objetivo era el que era. Dicho esto, me gustaría conocer al creativo de la campaña de publicidad, que con buena intensidad, está desarrollando Renfe durante estos días, con inclusión de su renovación de anagrama y logotipo. En la misma nos invitan a subir, porque ellos van al futuro, afirmándonos que están en la velocidad. Menos mal que después nos aclaran que también están en la calma. Se ve que planifican en dos tiempos, uno para los ciudadanos de primera, que están en la velocidad, y otro para los de segunda que, por lo que se ve, estamos en la calma. Qué nostalgia del eslogan: «Papa, ven en tren».