CANTONES | O |
07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.EL CALOR que ayer sufrimos en la capital ourensana dejó a más de uno sin respiración. Es verdad que ya deberíamos acostumbrarnos a estas situaciones pero la realidad es que siempre parecen coger por sorpresa. Y estas altas temperaturas parecieron multiplicarse por dos en la zona del Barbaña. Decenas de jóvenes, algunos niños de corta edad, participaron ayer en el festival de folclore Queixume dos Pinos. Y lo hicieron como manda la tradición, vistiendo las mejores galas del traje regional. Mucha agua tuvieron que beber para evitar deshidrataciones porque las prendas, que cubrían todo su cuerpo, poco aire dejaban entrar para el refresco. Lo cierto es que viéndolos resulta de agradecer su esfuerzo pero también uno se llega a preguntar sino estaría de más proponer prendas tradicionales algo más frescas o por lo menos adecuadas a la época del año en que se celebran las actuaciones. Apoyándose en la tradición seguro que es posible, sin que parezca una falta de respeto, aliviar a los que todavía se esfuerzan en promover y asegurar el futuro de lo nuestro.