Entrevista | Estevo Bolaño CANTERO JUBILADO
09 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Tiene 76 años y presume de ser el cantero más veterano de la zona de Xinzo. Simplemente con observarle, incluso antes de entablar un conversación, se nota que es un hombre duro. Él ha sido el responsable de muchas viviendas de gran parte de la provincia y ha ayudado a asentar desde asilos, a escuelas o lavaderos -¿Cómo comenzó en esto de la cantería? -Empecé a los dieciséis años y terminé a los sesenta y cinco, como los valientes (ríe). Siempre trabajé en la cantera, es lo único que sé hacer. Corté mucha piedra en el monte e hice casas en toda la comarca, en Bande, en O Barco y toda la parte de Portugal. Empecé con un señor al poco de salir de la escuela y ganaba cinco pesetas cortando piedra en un monte. No siendo tres años que estuve fuera, siempre trabajé en el oficio, siempre cantero, siempre cantero (dice, mientras va bajando la voz). Todo lo que ve aquí (señala su casa) lo corté yo en el monte y lo bajé en un carro de vacas. -¿Cómo era el trabajo en aquellos años? -Había dos canteros cortando y tres o cuatro preparando la piedra. Cuando la teníamos la bajábamos. Andábamos en el pueblo buscando vecinos que quisieran ir con el carro. Toda la gente ayudaba, bajábamos la piedra en carros. A los que venían a ayudar les dábamos aguardiente, pan y fuera (risas). -Mucho ha cambiado. -Ahora los canteros hacen el trabajo con máquinas, antes era todo a base de brutalidad. Cuando pasó el tiempo vino otra forma de trabajar y llegaron las máquinas. -Usted es el cantero más viejo de la comarca. -Hoy sí, no hay otro de mi edad. Antes había muchos pero ya murieron varios y pocos existen. En Xinzo siempre hubo muchos. Me acuerdo que cuando terminé de andar con el vecino del pueblo con el que empecé marché con un señor de Xinzo y cortamos piedra para todas las calles de Xinzo que ahora ya no existen, las levantaron. -¿Se vivía bien de cantero en aquellos años? -Yo como estaba acostumbrado a trabajar nunca me aburrí, pero al fin y al cabo es un oficio muy duro, es muy esforzado. ¿Por qué ahora ya no existen canteros?, por que la gente ya no quiere hacer eso. El oficio de antes ya desapareció. -¿Le daría pena que se extinguiera? -Claro que me da. Yo hice a muchos canteros que trabajaron conmigo, pero ahora ya tienen otra vida, más cómoda. Aquí en el pueblo me acuerdo de cuando había veinte canteros y ahora sólo mi hijo, pero no de la forma que antes, sino como un señorito.