Pasión por sus raíces

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón O BARCO

OURENSE

LOUXA

Crónica Seis jóvenes, hijas de emigrantes, han recuperado las cuevas tradicionales de un pequeño pueblo de Larouco y organizan mañana una peculiar fiesta que se ha ganado fama en la comarca

24 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

?eadur es un pueblo del municipio valdeorrés de Larouco de poco más de cien habitantes. Como suele pasar en el rural, la gente joven escasea. En vacaciones muchos emigrantes vuelven a sus casas familiares y llenan de vida el pueblo con sus hijos. Ellos, habitualmente, no tienen el mismo cariño al pueblo que sus padres pero en Seadur no ocurre lo mismo. A fuerza de encontrarse cada verano, Semana Santa o Navidades, seis jóvenes mujeres, hijas de emigrantes y que nunca residieron en Seadur, se enamoraron de esta aldea valdeorresa y de su vino. Como explica una de ellas, Marta Toro, si por algo se caracteriza su pueblo «es por sus cuevas cavadas en roca, que llevan cerradas muchos años, pero que realmente son impresionantes. El año pasado fue la primera vez que se abrían y todo el mundo se quedó impresionado de la maravilla que hay». Idea «Antes organizábamos cenas entre nosotros en las bodegas. Pero la comisión del año pasado pensamos que, igual que hacemos una cena para nosotros solos, abrimos a todo el mundo y la gente que venga como si fuera una reunión familiar. Y resultó muy bien». Así cuenta Ana Mateo cómo surgió la idea de organizar una ruta por las cuevas de Seadur con derecho a probar el vino autóctono y los manjares gastronómicos de la zona. Aunque son de Vigo, A Coruña, Madrid, Toledo y Ávila, se las arreglan para organizar la comisión de los festejos de Santa Mariña, el próximo 18 de julio. Para recaudar dinero para las fiestas del año pasado se les ocurrió organizar una ruta por las cuevas del pueblo. Aunque, como asegura Marta Toro, «en lugar de ser un acto para recaudar dinero, se ha convertido en un algo que atrae a mucha gente». Preparación Los últimos seis meses se han dedicado a preparar la segunda edición. Se han afanado en limpiar las bodegas y en ponerles puntos de luz. La ruta tendrá lugar mañana a partir de las cinco y media y hasta las diez -horario en el que las cuevas permanecen abiertas- pero, como asegura Ana Mateo, «aquello no termina nunca». Han preparado una carpa y el dúo local de música folk Rolle amenizará la noche hasta altas horas de la madrugada. Adem ás, a partir de las diez, prepararán una gran queimada con postre incluido. Prevén que este año pueden acudir más de mil personas y ese es el número de tazas conmemorativas de la ruta que han encargado y que llevarán un cinta para poder llevarlas colgadas al cuello. Dicen que el objetivo es que se conozca el pueblo y «dar a conocer el producto de la zona, el vino, que es algo que a todos nos interesa». Volver a vivir a Seadur ya es otro cantar, lo tienen claro: «No hay trabajo. Sólo queda gente mayor, el resto nos hemos tenido que ir. Ya nuestros padres se tuvieron que ir por esa razón». De momento, estas seis jóvenes se desviven por sus raíces y le regalan a Seadur su Ruta das Covas.