Todos a una, menos uno

OURENSE

Crónica | Polémica por el cierre de una casa rectoral que se usa de velatorio Los vecinos de Canedo utilizan un local social para velar a sus muertos. La justicia ha anunciado su precintado y cierre tras la denuncia de uno de los habitantes de la localidad

06 mar 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

«La parroquia no está dispuesta a ceder», decía ayer Pepita, una de las portavoces de los vecinos de Quintela de Canedo. Más de trescientos se reunieron ayer en el lugar de la discordia: un local social que es utilizado por los vecinos para distintas actividades de la parroquia, entre ellas la de velatorio. Y lo hacen desde hace alrededor de cuatro años «sin ánimo de lucro», no se cansan de repetir. La realidad es que existe una resolución judicial que ordena al Concello el cierre del velatorio y su clausura, tras la denuncia de uno de sus vecinos. Pero el resto no está dispuesto a acatarla sin más. Varias son las razones. Las más importantes hacen referencia a la distancia de la parroquia a un velatorio de la ciudad y otra a la economía, ya que aseguran que el local social ha sido pagado por la parroquia y pueden utilizarlo para las actividades que consideren oportunas. «Se tes que ir a As Burgas necesitas autocares e diñeiro. Moitas personas non o poden pagar e se temos aquí un local onde poder facelo, pagado por nós, ¿por qué non o vamos a utilizar?», significa una de las vecinas. Pero hay un vecino que opina lo contrario y ha puesto el tema en manos de la Justicia. No asusta al resto. «Non vamos a entrar ao trapo. A ver quen se aburre primeiro», decían, aún conociendo que la justicia no se ha puesto de su parte. Apoyo del Concello Pero lo dicen con el convencimiento de quien tiene la verdad absoluta y máxime cuando hace varios días el propio Concello de Ourense les dio la razón y la actividad la desarrollan con el visto bueno del cura de la parroquia y de la diócesis, a la que tuvieron que pedir permiso antes de iniciar con la actividad mortuoria. Recuerdan, además, que existe un gran número de parroquias que actúan igual que ellos sin ningún problema y achacan todas las culpas a un único vecino de la localidad. Lo cierto es que a veces se supedita el bien de todos por el mal de uno. El vecino, afectado por la situación, -el velatorio se encuentra al lado de la vivienda- cree que si se utiliza el local como velatorio debe tener todos los requisitos que se deben exigir. Mientras, el resto de los vecinos asegura que no se trata de ganar dinero, simplemente de hacer un uso social. La justicia da la razón al individuo frente a la colectividad y el concello cree que el conjunto del pueblo debe primar sobre una persona. En definitiva, es la lucha del individuo frente a la colectividad. El tiempo, en este caso, será el que de la razón, puede que por cansancio.