DESDE LAS AULAS | O |
03 feb 2005 . Actualizado a las 06:00 h.ESTÁ visto que el proyecto de construir un hotel balneario en As Burgas nació con mala estrella. O si prefieren, estrellado. Después de tantas idas y venidas, ahora resulta que a las primeras de cambio se cargan el caudal de las surgencias de la zona. Me imagino al Santo Cristo de Ourense arrebatado por tanto desacato y por no pocos desatinos. Vamos, con ánimo de excomulgar a alguien. Que como reza la copla popular, de sus pies brotan las aguas. Aunque bien pensado, quizás este desaguisado no pase de chapucilla autóctona de carácter venial. Porque este culebrón auriense cada vez rememora más las historietas de Pepe Gotera y Otilio. Habrá que dedicarle finalmente una placa al pie del obelisco de los jardinillos del Padre Feijoo. Llegado el momento, prometo concurrir de gala al oficio de instalación del chisme. Menos mal que ya está sobre el asunto mi compadre Pedro Araújo Nespereira. A la sazón arreglador de entuertos varios. Que lo mismo vale para un roto que para un descosido. ¿Por qué será que tanto propios como extraños se acuerdan de él cuando el agua les llega al cuello? Algún día les contaré como este magnífico docente universitario consiguió el primer ensayo de la corta historia del rugby ourensano.