El secretario

ANTONIO NESPEREIRA

OURENSE

AL MARGEN | O |

24 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.

EL secretario del Concello de Ourense es últimamente más conocido que muchos de los 27 concejales que forman la corporación y a la que él debe asesorar de forma recta e imparcial. Ocurre, sin embargo, que sus dictámenes están impregnados de desahogos biliares, impropios de un funcionario de su rango y nómina. Ayer se despachó a gusto con un informe en el que acusó al alcalde, Manuel Cabezas, de ingerencia en sus asuntos. No es la primera vez que don Mariano tiene ciertas salidas de pata de banco. No hace mucho, respondiendo al BNG que le requería información puntual sobre un hecho concreto, el técnico espetó que «cualquier interpretación excedería los términos de la lógica entre el ser y el no ser, porque las cosas son como son, no como nos parece que son o como quisiéramos que fueran». ¡Toma ya! Sus resoluciones serán estudiadas pronto en la Escuela de Práctica Jurídica. Mientras tanto, situemos sus ocurrencias al lado de las del genio Groucho Marx: «Estos son mis principios, si no les gustan, tengo otros». O aquella otra: «La parte contratante de la primera parte es igual a la parte contratante de la segunda parte». Ahora bien, ¿qué ocurre entre el secretario y la corporación para que sus dictámenes sean objeto de mofa?