En directo | Ritmo frenético en los comercios ourensanos
05 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?evuelo en la calle, lleno en las tiendas, colas ante las cajas, artículos agotados, trabajadores eventuales despistados, dependientes estresados, clientes exigidos por la falta de tiempo. Las horas previas a la noche de Reyes se vivieron a un ritmo frenético en el comercio local que durante toda la Navidad ha disfrutado de unos auténticos días de oro. El colapso fue generalizado en torno a los cientos de establecimientos que los ourensanos eligieron para echarles una mano a los Reyes Magos haciendo alguna compra. Muchos negocios ampliaron durante la jornada de ayer su horario, abriendo al mediodía o retrasando el cierre. El objetivo no era otro que impedir que nadie se quedara sin regalo. Y de paso, aprovechar el jugoso tirón comercial de la recta final de la temporada navideña. Los atascos, y los consiguientes pitidos, se encargaron de poner la banda sonora a una tarde entregada a la ilusión y al consumismo a partes iguales. Según un estudio de la Cámara de Comercio los pequeños empresarios prevén que las rebajas no serán del todo satisfactorias por la competencia de las grandes superficies. Pero lo cierto es que ayer Melchor, Gaspar y Baltasar animaron las cajas registradoras del comercio minorista. Muchos de los que están detrás del mostrador apenas descansarán del atracón navideño ya que mañana mismo empiezan las rebajas. Una ocasión que el organismo cameral ha aprovechado para recordar a empresarios y consumidores que la venta de productos fabricados para rebajas es competencia desleal y que las productos deben ser de la misma calidad que el resto del año. Teniendo en cuenta que el período mínimo obligatorio de rebajas es de una semana, y que el calendario las permite hasta el 7 de abril, habrá quien decida no poner el cartel de «más barato» hasta dentro de unas semanas. Pero quien se haya quedado con euros en el bolsillo podrá, seguro, entregarse a las compras con descuento.