En directo | Cena mensual del PP de O Carballiño Los populares de la comarca carballiñesa se reunieron en San Cristovo de Cea para compartir mesa y mantel e intercambiar experiencias, proyectos y propuestas para sus concellos
16 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?osé Luis Baltar Pumar, el amo y señor de la finca popular en la provincia de Ourense, se convertía en 1979 en el primer alcalde democrático -tras la dictadura- de Nogueira de Ramuín con una abultada goleada: se llevó 8 de los 13 concejales que entonces campaban en la corporación municipal. Y desde su feudo de Luíntra inició una peculiar carrera política de la que han quedado como herencia, entre otras cosas, un buen número de rivales políticos en el dique seco y las famosas cenas mensuales de los populares de la Ribeira Sacra -una cita histórica con más de cuatro lustros de antigüedad que algunos consideran el sanedrín de las huestes de la boina-. Tras participar en una de las citas de los populares de la tierra de los artesanos del barallete, un grupo de militantes del PP de O Carballiño decidieron copiar el modelo cena-baltar para reunirse mensualmente con mesa y mantel de por medio. Y el pasado lunes se celebraba la segunda reunión político-gastronómica de los populares de la comarca carballiñesa. Al restaurante Chao Real, marco habitual de bodas y banquetes presidido por dos alianzas entrelazadas y enormes reproducciones fotográficas de parajes de ensueño, acudían en la noche del pasado lunes militantes históricos del partido, concejales y alcaldes del PP, diputados autonómicos, algún que otro conselleiro y, como en toda multitudinaria reunión que se precie, algún prototipo del gallego fetén: de los que va con los de la feria y viene con los del mercado -o de los que son del PP pero hacen campaña para el PSOE, para entendernos-. Juntos pero no revueltos En el Chao Real estuvieron muchos cargos del partido, con Baltar a la cabeza. Aurelio Miras Portugal, José Manuel Baltar Blanco, María José Caldelas, Roberto Castro, Dolores Seijas, José Rojo o Marisol Díaz fueron algunos de los conselleiros, diputados y delegados que participaron en la cena de confraternización de los populares. Una cita en la que no había jerarquías, ni presidencia ni lugares reservados, pero en la que cada uno cenó con los suyos -por municipios, por amistades, por afinidades, por enemistades compartidas...- y los cargos del partido en el mismo flanco de la retaguardia. Todo muy bueno, como el cabrito con patatas, pero algo frío -como la helada que estaba cayendo fuera del local o las impostadas relaciones entre las diferentes familias del PP-. Pero se hace camino al andar, y los más optimistas ven la parte positiva: «Eles levan 20 anos facendo as ceas e nós imos pola segunda, e temos moito que mellorar para consolidalas». Pues vale.