Rúa do Paseo Allariz clausuró ayer la feria en la que los productos de temporada acapararon la atención de los visitantes. Mientras, en Ribadavia vivían una noche mágica
07 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.Allariz cerró la Feira do Outono y lo hizo con un gran número de visitantes que aprovecharon el buen tiempo para pasaer por la villa y disfrutar de las actividades que ofrecía este evento. Hubo demostración de un menú típico del otoño, entrega de premios y un gran número de expositores en los que se podía comprar desde castañas a miel o pan artesanal. Además la exposición micológica y etnográfica del salón de la plaza de abastos suscitó la curiosidad de muchos de los asistentes a esta cita popular. Mientras en la villa alaricana se exaltaban los productos de temporada, en la capital ourensana otra feria daba color a la plaza Mayor. Como cada primer domingo de mes, los anticuarios mostraron sus artículos a los ciudadanos que se interesaron por los instrumentos que se exponían bajo los soportales. La capital de O Ribeiro vivió una noche llena de magia. En la madrugada del domingo un gran desfile, con malabraristas incluidos anunció el comienzo de la Noite Meiga. No faltaron cuentacuentos, teatro en la calle, el concurso de calabazas, actuaciones musicales y, por supuesto, la tradicional queimada con el mágico conjuro incluido.