O FIADEIRO
04 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.SEGURO que lleva días inquieto, por eso de que la crisis de Valeo -a él, que caminaba tras la pancarta de Citröen hace quince años- le coge recuperándose de una enfermedad y de un susto. Pero desde que sufriera, en junio, un fallo multiorgánico que le tuvo días en la UCI, la salud es la prioridad de Etelvino Blanco, secretario comarcal de la CIG que hoy recibirá, de manos de sus colegas de UGT el premio González Tojal. «Sindicalista ben coñecido desta cidade e enérxico defensor dos dereitos e liberdades dos traballadores e da sociedade en xeral». Así se refiere a él la competencia. Y es que Etelvino ha sabido ganarse con el tiempo el respeto y el aprecio de los ourensanos, como pudo comprobar durante su estancia en el hospital y como podrá hacer de nuevo hoy. Retomará, aunque sólo un ratito, la vida pública y asistirá al Ateneo, a las siete, para recibir un reconocimiento que seguro lo anima en su recuperación. Y que lo convierte en sindicalista de premio.