Entrevista | Isabel F. Escandón PINTORA
21 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Inauguró el lunes la segunda exposición de su vida en la sala Caixanova de O Barco. Pero no por ello es una primeriza en el mundo del arte. Siempre, de una u otra manera dio salida a sus ansias de expresión. Aunque nacida en Gijón, se ha formado con el conocido artista valdeorrés Xelo de Tremiñá y está perfectamente integrada en la sociedad barquense, donde llegó a ser concejala. -¿Cuándo comenzó su pasión por la pintura? -Bueno, yo pintando llevo toda la vida. En el colegio de los Jesuítas, donde yo estudiaba había un profesor de pintura artística, que ahora ya ha fallecido, y entonces empecé a pintar más en serio con carboncillo. Después estudié algo que no tenía nada que ver porque a mi madre le parecía que la carrera de Bellas Artes no era suficientemente seria. Más tarde aprendí técnicas de decoración en madera y a partir de ahí empecé a trabajar con algunas tiendas por encargo. -También se ha formado con Xelo de Tremiñá. ¿Cómo le influyó? -A mí me dio clases en el taller que tenía de escultura en O Barco. A mí interesa todo el arte. Sobre todo me gusta la pintura pero me interesan todas las facetas del arte. Era una forma de ver la perspectiva de las figuras. -¿Qué trata de expresar con su obra? -A mi me encanta la figura humana, sacarle el movimiento, la expresión, un parecido. Yo trato de dar una imagen de lo que me apasiona y eso es la figura humana. Si te fijas en mi obra el paisaje es una cosa casi anecdótica, practicamente sólo la arena. Y es que yo soy una persona de mar y siempre he vivido frente al mar. -¿Le preocupa lo que piense la gente de lo que hace? -Dentro del hecho de ser sincera con mi arte sí que me preocupa, más lo que piensen que vender. No hago cuadros para que se vendan, pero el reconocimiento de lo que uno hace le gusta a todo el mundo.