Crónica | La oferta formativa de la asociación
14 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Dice la conselleira de Familia, Pilar Rojo, que la guía presentada por la Asociación de Empresarias y Profesionales de Ourense recoge «exemplos concretos de mulleres desta provincia que dirixen os seus propios negocios». Lo que dice es verdad pero sólo un poquito. Su percepción no la comparten, seguro, los ourensanos que tienen un mínimo conocimiento de la marcha de la economía local. Porque un simple vistazo a la publicación evidencia que muchos de los negocios que aparecen reseñados están capitaneados por hombres, por mucho que sus mujeres figuren en los papeles, como socias o como gerentas. Cierto es que por el directorio desfilan muchas mujeres que arriesgaron, montaron sus negocios y, en la actualidad, dedican cada jornada laboral a sacarlos adelante. Son ejemplos a tener muy en cuenta por las ourensanas. Su presencia compensa la de aquellas otras que se limitan a figurar y que no se adaptan, como las anteriores, al perfil que dibujó ayer la conselleira: «Mulleres propias dos tempos que vivimos, independentes». Y es que la asociación de empresarias tiene ramalazos más propios de una agrupación de amas de casa que de una de profesionales. Facilitan el acceso de sus asociadas a cursos de formación: de informática, de reparaciones en el hogar (muy útil para no depender de los hombres en casa) y de cocina. Quizás las socias preferirían conocer técnicas de márketing o repasar cuestiones contables en lugar de aprender a hacer fideuá. Aunque también es posible que las lecciones incluyan recetas para cocinar la igualdad entre hombres y mujeres. O que los destinatarios de las clases se conjuguen, en realidad, en masculino. La agrupación tiene contratada una especialista que asesora a sus integrantes -cerca de 250- en materia jurídica, fiscal y laboral. Ana María Méndez asegura que ha podido comprobar que hay muchas empresarias en la sombra. Aspira a que pronto formen parte de la asociación que preside, abandonando así el anonimato económico. A ver.